Diente de León: una planta silvestre llena de tradición.
Descubre el
Diente de León, una planta ampliamente conocida por sus características flores amarillas y sus delicadas semillas que se dispersan con el viento.
Conocida botánicamente como
Taraxacum officinale, esta planta crece de forma espontánea en praderas, jardines y campos de numerosas regiones del mundo.
El diente de león forma parte de la tradición de las plantas utilizadas en infusiones y destaca por su carácter vegetal y su sabor ligeramente amargo.
La
Infusión de Diente de León ofrece una experiencia diferente para quienes disfrutan de las preparaciones herbales tradicionales y buscan descubrir sabores alejados de las mezclas dulces o afrutadas.
Dependiendo de la parte de la planta utilizada, su perfil puede presentar matices herbáceos, terrosos o tostados. Las hojas suelen ofrecer un sabor más vegetal, mientras que la raíz tiene un carácter más intenso y terroso.
Una propuesta que invita a descubrir la riqueza del mundo botánico y apreciar las características de una planta sencilla, pero llena de historia.
¿Qué hace especial al Diente de León?
- Tradición botánica: una planta utilizada desde hace generaciones en preparaciones herbales.
- Sabor característico: vegetal, ligeramente amargo y con matices terrosos.
- Origen silvestre: una especie habitual en praderas y campos.
Cómo preparar la Infusión de Diente de León
La preparación depende de la parte de la planta utilizada.
Si son hojas secas:
- Cantidad orientativa: 2-3 g por cada 200 ml de agua.
- Temperatura: 95-100 °C.
- Tiempo de infusión: 5-10 minutos.
Si es raíz seca:
La raíz puede requerir una preparación diferente, incluida la decocción. Deben seguirse las instrucciones específicas del proveedor.
Características
- Nombre: Diente de León.
- Nombre botánico: Taraxacum officinale
- Tipo: planta para infusión.
- Perfil de sabor: vegetal, herbáceo y ligeramente amargo.
- Cafeína: naturalmente sin cafeína.
- Ingredientes: diente de león
Conservación
Conserva el diente de león en un recipiente hermético, en un lugar fresco, seco y protegido de la luz solar directa.
Evita la humedad y los olores intensos para mantener sus características aromáticas.