Café Avellana
La avellana tiene un sabor tostado y mantecoso que encaja con naturalidad en una taza de café. Esta especialidad la une a una mezcla esmerada de arábicas de Centro y Sudamérica. Así nace un aromatizado suave que no cansa.
Por eso el café avellana es ideal para quien empieza con los cafés aromatizados. También gusta a quien prefiere un toque delicado. Además, acompaña bien un desayuno con tostadas, una merienda con bizcocho o un capuchino casero.
Sabor y aroma
El aroma recuerda a la avellana recién tostada, cálido y con un punto de mantequilla. En boca es suave y equilibrado, con una dulzura discreta. Además, deja un final limpio de fruto seco. Con leche recuerda a una crema de avellanas; en cambio, solo deja percibir mejor la base de arábica.
Cómo prepararlo
En cafetera de filtro, unos 60 g de café por litro de agua; en espresso, 7–9 g por taza. El molido debe elegirse según la cafetera: grano, espresso, filtro, émbolo o italiana/moka. Son valores orientativos que pueden ajustarse al gusto.
Formatos disponibles
Disponible en 100 g, 250 g, 500 g y 1 kg, en grano o molido para espresso, filtro, émbolo o italiana/moka. El tamaño y el molido se eligen en el selector del producto.
Conservación
Guardar el café en un envase hermético, lejos de la luz, el calor y la humedad, y consumirlo en pocas semanas una vez abierto para disfrutar de todo su aroma.
Preguntas frecuentes
¿Se puede preparar en cafetera italiana?
Sí, con un molido medio funciona muy bien en cafetera italiana, de goteo o de filtro. En cambio, para espresso conviene un molido más fino y, para prensa francesa, uno grueso.
¿Tiene cafeína?
Sí. Es un café aromatizado de arábicas sin descafeinar, así que conserva la cafeína natural del grano. Por eso resulta adecuado para el desayuno o la media mañana.
Dónde comprarlo en Otra Historia
Café Avellana está disponible en nuestra tienda online y en la tienda de Otra Historia en la calle Angustias, 9 (Valladolid), donde asesoramos sobre su preparación y usos. Ideal para desayunos y meriendas tranquilas.